En todos los sectores y en todo el mundo, estamos viendo cómo las empresas aprovechan las soluciones de gestión empresarial para crear un impacto más rápido, romper barreras, adaptarse a un entorno que cambia rápidamente e innovar en todo su negocio. Las suites de productividad y automatización de procesos están siendo utilizadas por casi 16 millones de usuarios activos mensuales, un 97 por ciento más que el año anterior, lo que pone de manifiesto cómo cualquiera puede automatizar un flujo de trabajo, crear una aplicación, construir un agente virtual o analizar datos.

Actualmente somos testigos de cómo las organizaciones demuestran una agilidad increíble ante los rápidos cambios, y hemos visto cómo pueden superarse para desarrollar todo su potencial. Pero al final del día, las organizaciones no se sobreponen a los desafíos, las personas lo hacen. En ese sentido, si damos a las personas las herramientas que les permitan ser más productivos, estaríamos creando la formula necesaria para el crecimiento de cualquier empresa.

Afrontar el reto de una nueva realidad

A lo largo del año pasado, hemos visto muchos ejemplos de agilidad, resistencia e innovación. Por ejemplo, el gigante de la belleza L’Oreal desarrolló una nueva solución para instalar, actualizar, solucionar problemas y auditar maquinaria compleja incluso cuando las restricciones de viaje globales entraron en vigor, utilizando la plataforma Microsoft Dynamics 365 Remote Assist y HoloLens 2. Esta solución no solo pone a los expertos en la sala sin necesitarlos físicamente en el lugar, sino que les ayudará a cumplir sus objetivos a largo plazo en torno a la sostenibilidad y la reducción de su huella de carbono.

En el sector minorista, Patagonia utilizó Dynamics 365 y Microsoft Teams para mantenerse conectada con los clientes y ofrecer una experiencia de cliente fluida incluso cuando cerraron las tiendas minoristas y, posteriormente, introdujeron nuevas opciones de entrega en la acera. Y la empresa de bienes de consumo Campari está unificando su panorama de datos fragmentados con Dynamics 365 Customer Insights, lo que les permite apoyar los viajes de los clientes de extremo a extremo en toda la organización, más rápido e inteligente que nunca.

También estamos viendo que Microsoft Power Platform está dando resultados increíbles, con Walgreens Boots Alliance reduciendo los tiempos de auditoría en la tienda en un 75 por ciento al empoderar a los trabajadores de primera línea con Microsoft Teams y la aplicación móvil Asset Protection, construida con Power Apps. Con Power Apps y toda la cartera de Microsoft Power Platform, Walgreens dice que ha reducido el tiempo de comercialización de una nueva aplicación entre un 50 y un 80 por ciento, poniendo soluciones útiles en manos de los empleados más rápidamente.

Todas estas aplicaciones de productividad que actualmente ofrece Microsoft, siguen creciendo y evolucionando, brindando a las personas y a las organizaciones el factor clave para seguir creciendo exponencialmente.

Las organizaciones cada vez necesitan más información en menos tiempo –para ayer–, lo que demanda no solo un departamento de finanzas actualizado al respecto del equipamiento tecnológico, sino una verdadera transformación digital que reoriente las acciones de la compañía de cara a un crecimiento exponencial.

Frente a los planteamientos del entorno digital, Finanzas como área funcional de la empresa sufre una presión importante. Dado que de ese departamento se desprenden orientaciones vitales relativas a la inversión y financiamiento de la organización, la gestión debe fundamentarse en decisiones bien informadas, factibles de tomar gracias a las herramientas que la informática ha puesto sobre la mesa y al liderazgo de quienes comprenden que, en plena revolución 4.0, la infraestructura de comunicaciones y el procesamiento de datos son esenciales para la empresa que busca encabezar su sector.

El impacto de las tecnologías de información (TI) sobre la gestión económico financiera en la organización no tiene precedentes. Resulta clave para experimentar mejoras significativas en la compañía explorar las funcionalidades que los sistemas de información integrados presentan. Estos proponen una plataforma única de crecimiento empresarial capaz de vincular datos e información de áreas diversas como Ventas, departamento por el que, por ejemplo, Finanzas ya no debe esperar si desea realizar un reporte sobre ingresos.

Los aspectos que en Finanzas son enriquecidos con la digitalización y la implantación de soluciones como ERP son varios. En esencia, se identifican cinco.

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Facturación

El empleo de determinados instrumentos permite automatizar procesos, lo que ayuda a optimizar tiempos y recursos. Los colaboradores suelen aumentar la eficiencia; los errores de factor humano, disminuir.

Tesorería

Con la solución adecuada, las empresas pueden controlar de forma exhaustiva los gastos e ingresos: impacto en tesorería (rentabilidad, liquidez, riesgo); también realizar análisis de riesgo y análisis predictivo.

Contabilidad

La automatización de procesos permite llevar la contabilidad financiera (generación de estados contables) y la contabilidad de costos (asociados a los procesos) de manera más ágil.

Regulación

La automatización igualmente otorga mayor control en términos de cumplimiento regulatorio y de administración de riesgos. La posibilidad de integrar datos de diferentes orígenes ayuda notablemente a estar siempre al día.

Planificación financiera

Las soluciones actuales facilitan realizar análisis inteligentes en función de la estrategia corporativa, basados estos en la situación actualizada de la empresa y los cambios del entorno económico y de los agentes.

Una vez que la compañía sube a la ola digital, la incidencia de la tecnología sobre las finanzas toca tanto lo operativo como lo estratégico. A esto vale sumarle la anticipación como factor sustancial que es facilitado por las TI.

Si bien el tema de la modernización, la digitalización y la transformación digital tiene rato sonando en el sector corporativo, no todas las organizaciones han cursado todos los procesos para ubicarse en la denominada era digital. Aquellas que ya lo han hecho seguramente se llevan la mayor cuota del mercado; las que no, se exponen a riesgos crecientes asociados con la competitividad.

 

 

Las tecnologías de información (TI) han transformado el modo del hombre para comunicarse y hacer negocios. En la organización, esta afirmación se puede constatar con facilidad al comparar el alcance de los dispositivos electrónicos empleados hace una década con los utilizados en la actualidad. Lo mismo ocurre con las plataformas informáticas creadas para operar en las diversas áreas de la compañía. Si a este hecho se le suma el modelo de computación en la nube, se hace más que evidente que el ser humano vive una permanente metamorfosis en la manera de relacionarse y trabajar, por lo que numerosas empresas ya formulan su estrategia empresarial considerando las TI como un aspecto medular del negocio.

La forma en que se invierte el presupuesto de TI devela los esquemas financieros en la empresa. Por lo general, la mayor parte del capital se dirige a operaciones y procesos transaccionales. El desembolso destinado a tecnología e innovación suele ser mucho menor. Probablemente, porque muchos ejecutivos todavía no comprenden el beneficio que pueden generar las TI sobre el negocio mismo y porque de la asignación del presupuesto emerge como problema la incertidumbre del retorno de la inversión.

Cuando una compañía no cuenta con la asesoría adecuada o, peor aún, desconoce el negocio, abordar proyectos tecnológicos ambiciosos puede resultar en pérdidas económicas importantes. En buena medida, esto es dado porque las metas establecidas no son factibles o no se realizan las evaluaciones debidas. Algo es claro: invertir grandes sumas para la implantación de sistemas no garantiza el éxito de la planeación.

El escenario anterior revela la urgencia de alinear los esfuerzos sobre tecnología con los objetivos de negocio. Se trata de una labor minuciosa que no debe ser tomada a la ligera. Para lograrlo, primeramente se debe conocer en qué nivel de la escala de madurez de las TI se encuentra la compañía. Esto implica una revisión de los servicios, procesos y controles. Adicionalmente, se debe identificar el estado del área y sus prioridades. Luego definir planes que optimicen las operaciones a distintos plazos.

Los directivos de una empresa que busca redefinir la manera de ejecutar el presupuesto en tecnología deben cambiar su enfoque sobre la función que las TI ejercen sobre el negocio. Deben posar la mirada más fijamente sobre el departamento de sistemas, establecer un diálogo enfocado en la innovación y abrirse genuinamente a la transformación digital.

Por su parte, los profesionales de la informática no deben conformarse con mantener el motor andando; deben establecer un vínculo entre otros sectores como producción, mercadeo y ventas para estudiar las necesidades y encarar nuevos proyectos que generen valor sobre el negocio desde la perspectiva tecnológica.

Ya sea que se busque mejorar el rendimiento de la fuerza de ventas y abrir nuevos canales de comunicación, por medio de soluciones ideadas para la gestión de relaciones con los clientes (CRM), o se desee mejorar el control de inventarios y el flujo de mercancía, a través de soluciones para la planeación de recursos empresariales (ERP), el desafío para la organización está en lograr un trabajo integrado entre sistemas y el resto de los sectores, y no dejar pasar por alto las oportunidades de aplicar las novedades que puedan favorecer los objetivos corporativos.

 

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En una organización, la información para la toma de decisiones es vital, por lo tanto, se constituye en uno de los activos más valiosos de la empresa cuyo valor dependerá de la manera en que es gestionada y del tiempo que se emplea en procesarla. Comúnmente, las compañías almacenan montañas de datos a través de todos sus departamentos; no obstante, la clave para ganar ventaja competitiva de esto radica en la obtención inteligente de esa información. 

El desarrollo de las tecnologías de información ha permitido que hoy día sea posible acceder a información sobre las ventas de un producto en tiempo real, conocer la reacción de los clientes tras un lanzamiento o el pronóstico de la demanda e inventario en una organización. Ampliar la visión estratégica y reducir la incertidumbre y los riesgos de un negocio implica gestionar eficientemente e interpretar correctamente la información obtenida en la base de datos de la compañía. Para hacer frente a este desafío, la nueva generación de aplicaciones de negocios alojadas en la nube: Dynamics 365, se presenta como la plataforma idónea para las pymes que buscan adelantarse a la competencia y crecer de manera exponencial. 

 Confiable, segura y transparente 

La solución, aplicable en sus versiones Enterprise y Business, permite atender con agilidad actividades de las áreas de finanzas, ventas, servicio en campo, operaciones, marketing, gestión de proyectos o servicio al cliente. A partir de la integración de sistemas CRM (Customer Relationship Management) y ERP (Enterprise Resource Planning) en un sólo servicio en la nube y la aplicación de inteligencia artificial, a través de Customer Insights, una empresa puede recibir sugerencias automáticas confiables, seguras y transparentes en función del aumento de la rentabilidad del negocio. 

Eje de la transformación digital 

La posibilidad de acceder a Dynamics 365 bajo demanda y a partir de costos manejables para toda organización formal, permite que las pequeñas, medianas y grandes empresas puedan cerrar la brecha de la transformación digital y aplicar la inteligencia de negocios como parte de su estrategia empresarial. Se trata de una nueva generación de aplicaciones destinadas a empoderar a los miembros de una compañía con herramientas modulares, adaptables e intuitivas, donde la relación máquina-hombre se estrecha para dar paso a una nueva forma de hacer las cosas, perspectiva que incluye la revisión de los modelos de negocios y el diseño de nuevos planes corporativos fundamentados en el producto inteligente de los componentes tecnológicos de la organización. 

La nube es uno de los motores más importantes de la transformación digital y ha permitido la habilitación del Internet de las Cosas, la inteligencia artificial, la realidad aumentada y el big data, lo que ha dado paso tanto a la creación de nuevos modelos de negocio como a una relación hombre-máquina más cercana y productiva. 

La nueva era basada de computación en la nube que la humanidad está viviendo se ve manifestada en las ciudades, gobiernos y sectores productivos. La forma en que las personas interactúan con la tecnología ha evolucionado para definir la cuarta revolución industrial y dar la posibilidad a la empresa de crecer con rapidez. Sin embargo, muchos ejecutivos todavía se encuentran cautelosos acerca de trasladar su modelo de TI a esta modalidadEsta postura aleja a la organización de una serie de beneficios y ventajas que inciden en su productividad y competitividad. 

Por el contrario, una empresa que decide migrar encuentra entre sus virtudes: 

  • Los requerimientos de infraestructura, al ser más simples, permiten a la compañía reducir gastos en hardware. 
  • La capacidad de integración facilita al usuario trabajar con diversas aplicaciones empresariales como ERP, CRM, e-commerce, BI. 
  • Opera con otros tipos de lenguaje y sobre diversas plataformas. 
  • Lflexibilidad y movilidad que ofrece optimiza el trabajo remoto. 
  • Los datos se pueden recuperar desde cualquier instalación. 
  • La implantación es rápida y de bajo riesgo. 
  • Es hiperescalable: detecta necesidades y escala de forma automática. 
  • El servicio está disponible para el usuario prácticamente todo el tiempo. 
  • La modalidad de contratación bajo demanda la hace accesible para buena parte de las pymes. 
  • La seguridad es de primer nivel (cifrado, protocolos, control de tráfico global, privacidad en el desarrollo de software). 

La nube es una herramienta que cada vez se integra más al entorno corporativo. Sus características la hacen viable para la compañía que busca administrar los procesos de negocio con mayor agilidad. 

 Una empresa que decida no manejar “arriba” su información sencillamente verá limitado su crecimiento y perderá ventaja en el mercado actual. La nube como elemento de modernización de los lugares de trabajo no debe ser vista como una moda, sino como una práctica de la innovación que empodera a los usuarios y los hace más eficientes, lo que indefectiblemente impacta para bien a la organización. 

Las aplicaciones para el trabajo remoto posibilitan que miles de colaboradores ejecuten sus tareas a distancia, sin alterar la eficiencia, de forma segura y garantizando el compromiso de la empresa con los clientes.

 

Lejos de parecer un idilio, trabajar desde casa o en un lugar distinto al habitual puede resultar difícil para muchas personas. Sobre todo, si se manejan departamentos de cuya fluidez penden las actividades. Lo cierto es que, más allá de que algunos piensen que se trata de un proceso engorroso e imposible de monitorear, trabajar a distancia nunca había sido tan fácil.

Gracias al avance de las tecnologías, hoy compañías enteras pueden operar fuera de la oficina y cumplir sus objetivos. Para lograrlo, existen aplicaciones para el trabajo remoto que, cuando son bien explotadas e integradas según las funciones del área, impactan la productividad de manera significativa.

Por lo general, aquello que más preocupa a los equipos mantener está asociado a tres puntos clave:

  • Comunicación clara y directa entre varias personas, a veces, entre grupos numerosos.
  • Colaboración para la elaboración de estrategias y el desarrollo de tareas regulares.
  • Acceso a información actualizada y su edición entre colaboradores de distintos sectores.

A fin de que nada de lo anterior quede desatendido y la fluidez de los equipos de trabajo ocurra como si las personas estuvieran cara a cara, Microsoft dispone de tres poderosas aplicaciones. Se trata de soluciones fácilmente descargables y desarrolladas en un entorno familiar para quien ha usado alguna de las versiones de Microsoft 365.

Aplicaciones para el trabajo remoto de Microsoft

En primera instancia, pensando en lo fundamental de acceder a documentos en cualquier momento y desde cualquier ubicación geográfica, se halla OneDrive. Este servicio de alojamiento de archivos brinda 5 GB de almacenamiento gratuito. Al estar en la nube, permite guardar en línea información de la empresa para acceder a ella cuando se necesite. Cientos de organizaciones lo usan como columna vertebral de sus archivos en Word, PowerPoint, Excel y OneNote.

Seguidamente, SharePoint se presenta como un entorno de servidor colaborativo. Sirve para crear sitios web con información para compañeros, asociados y clientes (intranets basadas en autoservicio). Todo aquel que tenga el permiso habilitado puede consultar las páginas o archivos. Asimismo, combina datos estructurado y no estructurados para dar paso a la inteligencia empresarial. Así, permite crear paneles de visualización y monitorear KPI.

Por su parte, Teams se constituye como el gran promotor del trabajo equipo. Como centro de trabajo extensible ha ganado una alta popularidad. Pone a disposición salas de chat y videoconferencia, tanto abiertas como cerradas; fuentes noticiosas como RSS y Twitter, y grupos clasificados. Facilita trabajar con notas y agendas, así como intercambiar archivos de distintas fuentes y formatos, permitiendo aprovechar servicios de terceros en un marco de ciberseguridad: los datos son cifrados en tránsito y reposo.

En cualquier de los casos, solo se necesita una cuenta Microsoft para experimentar los beneficios que brindan las herramientas. Además, cada opción cuenta con su versión móvil actualizada.

La enorme cantidad de datos e información que se genera en la actualidad no tiene precedentes. Esto supone para las organizaciones un desafío importante en términos de procesamiento y análisispara lo cual, la informática brinda poderosas herramientas y ha hecho posible el nacimiento de una nueva disciplina asociada con las tecnologías de información (TI): la inteligencia de localización (LI por sus siglas en inglés). 

 

La inteligencia de localización, entendida como el proceso de obtención de una visión significativa de las relaciones de datos geoespaciales para resolver problemas particulares, tiene mucho que aportar a los resultados generales de las industrias. Desde la óptica de la inteligencia como concepto estratégico, se trata de un proceso sistemático de obtención y análisis de información relacionada con el entorno geográfico. 

 

Se emplea para generar conocimiento útil para la planificación empresarial. En plena era digital, es frecuentemente aplicada en los sectores de telecomunicaciones, servicios financieros, energía, inmobiliario, commerce y transporte. Por otro lado, ha permitido subordinar nuevas estrategias para la prevención del delito (geo-delito), la sanidad (geo-sanidad) y el marketing (geo-marketing). 

 

En un entorno signado por el vértigo de los mercados y la innovación en función del desarrollo de competencias, la inteligencia aplicada a la geolocalización juega un papel determinante cuyo alcance es dado por la capacidad de integración de los habilitadores digitales que, como se sabe, no dejan de expandirse. Así, cuestiones relativas a la ubicación de un nuevo negocio (ambiente, seguridad, comunicación, etc.), por ejemplo, pueden ser más fáciles de definir con el adecuado análisis de datos geoespaciales.  

  

 

La habilidad de las soluciones actuales de presentar información en tiempo real, de forma clara (visualización) y de integrar diferentes fuentes de datos han potenciado el empleo de LI. Las plataformas más eficientes permiten a los usuarios reconocer patrones territoriales y tendencias que resultan imposible detectar en los informes tradicionales. Igualmente, admiten la interacción bidireccional: sincronización mientras el usuario realiza otras actividades sobre el mapa o la plataforma. 

 

La tecnología en torno a LI también permite el filtrado geográfico según los requerimientos del usuario y el enriquecimiento de los datos de negocio. Todo esto aunado a las bondades que ofrecen las soluciones actuales que son gestionadas de manera online: movilidad, trabajo colaborativo, accesibilidad. 

 

Si la empresa tiene la capacidad de detectar y mostrar la ubicación asociada a determinadas piezas de información, resulta evidente que la toma de decisiones en torno al negocio tendrá fundamentos sensatos, lo que disminuye riesgos e incrementa las oportunidades de éxito de la organización. La tendencia va en aumento; se percibe irreversible. 

Para concretar un cierre de ventas sin demasiada dificultad, es fundamental que el representante comercial posea más información que el cliente, pero lo cierto es que muchas veces ocurre lo contrario, porque cuando los vendedores no cuentan con la preparación y las herramientas suficientes, les resulta complicado manejar los datos necesarios para objetar los contras del posible comprador y aportar información de valor al proceso. De allí la importancia de seguir una estrategia competitiva basada en la inteligencia digital como forma de empoderamiento del área comercial. 

 

Cuando se habla de inteligencia digital, se hace referencia a los procedimientos que siguen las empresas para reunir los datos generados de su actividad, con la finalidad de sistematizarlos, interpretarlos y convertirlos en información útil para la organización. En general, se trata de aplicaciones de negocios o softwares desarrollados especialmente para impulsar el desempeño de los equipos de ventas, mismos que han encontrado su evolución gracias a la era del algoritmo. 

 

Dado que aprovechar la inteligencia digital puede incrementar de manera notable las probabilidades de éxito en la toma de decisión, se trata de un método que cobra cada vez mayor relevancia en los escenarios comerciales. Las ventajas que brinda su aplicación son múltiples: 

 

  • Permite identificar ventajas competitivas y defender el producto frente a la competencia. 
  • Guía el diseño de estrategias empresariales basadas en datos fiables. 
  • Ayuda a disminuir los riesgos de la toma de decisión y elevar las oportunidades de éxito. 
  • Facilita aumentar el número de clientes y su fidelización, por lo tanto, las ventas y rentabilidad. 
  • Permite predecir las necesidades de los clientes y aumentar su satisfacción. 
  • Ayuda a identificar el potencial de los clientes y canalizar esfuerzos en los mejor ponderados.  
  • Facilita acortar los tiempos de preparación de los vendedores nuevos. 
  • Otorga fluidez al proceso de ventas a partir de la accesibilidad y flexibilidad de la plataforma. 
  • Brinda datos e información relevante para otras áreas de negocio en la compañía. 

 

Mantener el enfoque en las metas y objetivos es uno de los mayores retos que los equipos de ventas deben enfrentar, ante lo cual, estos se deben acostumbrar a contar con las máquinas que tienen el poder de contribuir al crecimiento del negocio. 

 

Por último, al analizar las estrategias de las empresas que dominan el mercado y aquellas que se hallan con el mayor rezago, el diferencial es claro: la práctica de la innovación. Difícilmente hoy se pueda emplear una técnica alrededor de las ventas que no encuentre un basamento en los datos e información, por consiguiente, en la inteligencia digital, de manera que reunir las herramientas que facilitan su tratamiento, lejos de significar un gasto, se debe considerar un mandato empresarial.  

 

Microsoft Dynamics 365 for Sales es la aplicación que empodera al área comercial y permite mejorar su desempeño al punto de impactar la rentabilidad del negocio. Solicita una demostración. 

El despliegue de internet y las tecnologías de información exigen una gestión empresarial con un enfoque claro en la digitalización e implantación de sistemas que generen valor. 

Independientemente del sector, optimizar las operaciones en la organización implica subirse a la ola digital. Este hecho, que aúpa el desarrollo empresarial, brinda a la compañía una cartilla de beneficios y ventajas que  pueden mejorar sustancialmente las maneras de hacer del negocio y su rentabilidad con la digitalización en las empresas. 

Como esfuerzo encaminado a aumentar la eficiencia, la digitalización marca un paso esencial para la transformación digital. Una empresa con operaciones y datos no digitalizados está imposibilitada para transformarse digitalmente, por lo tanto, para re-definir sus procesos de negocios en función de un mercado cuya evolución está impactada por las tecnologías. 

En la cuarta revolución industrial, la digitalización es clave para la competitividad y obliga a las empresas a repensar  una variedad de procesos: manufactura, distribución, marketing, ventas, atención al cliente, administración de capital humano, finanzas y un largo etcétera hasta cubrir todas las áreas funcionales de la organización. 

Una docena de cualidades 

Según la compañía, la digitalización de las empresas resulta ser un proceso más o menos complejo. Los factores que definen la adaptación van desde el tamaño, recursos, objetivos y giro del negocio hasta el nivel de compromiso de los líderes corporativos.

De cualquier forma, el salto a lo digital presenta una serie de virtudes que impactan, por ejemplo, el manejo de los clientes, para lo cual las soluciones CRM (gestión de relaciones con los clientes) son de gran provecho. Asimismo, en las áreas de logística, con el apoyo de ERP (planificación de recursos empresariales). En este sentido, la digitalización facilita:  

  1. Estudiar a fondo a los clientes y mejorar su experiencia. 
  2. Establecer nuevos canales de comunicación. 
  3. Abrir nuevos puntos de venta y fidelización. 
  4. Desarrollar nuevos productos y mejorar los existentes. 
  5. Agilizar la gestión de datos y documentos. 
  6. Perfeccionar los esfuerzos de marketing. 
  7. Simplificar las fases de producción. 
  8. Controlar minuciosamente los procesos. 
  9. Evitar la repetición de tareas. 
  10. Disminuir errores de factor humano. 
  11. Reducir los tiempos de respuesta. 
  12. Afrontar con agilidad al mercado. 

En suma, todas las bondades mejoran la productividad y permiten que los colaboradores generen cada vez más valor para la compañía. No en vano, quienes dominan las actividades comerciales asumieron hace ya varios años este proceso, lo que no quiere decir que aquellas empresas que no se han ocupado del tema no puedan tomar ventaja.

El primer paso importante consiste en identificar qué tecnologías presentan mayor utilidad para el negocio; y el mayor desafío, aprovechar las oportunidades con perspicacia. 

“El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos”, Michael Jordan. 

Desde siempre, la colaboración en la era digital  ha sido clave para el éxito de las organizaciones. Si en plena era digital a esto le aplicamos tecnologías de información, encontraremos un concepto de participación signado por la conectividad. 

En el entorno empresarial, la informática ha otorgado enormes beneficios. Ha habilitado mecanismos que hace algunos años solo eran asunto de la ciencia ficción y creado incontables oportunidades para los negocios. Entre esas cualidades presentadas por las tecnologías, se destacan la colaboración en la era digital y la conectividad de las aplicaciones como aquellas que mejor facilitan la colaboración y el trabajo en equipo. 

De trabajadores informados a trabajadores conectados 

Antiguamente, las dinámicas en la organización eran más lentas y para darle resolución a un tema había que esperar días que ahora sería inconcebible perder. Por lo regular, las limitaciones yacían en la tecnología empleada. Sin embargo, ya podemos afirmar, en buena medida por la nube y la banda ancha, que se ha impulsado un nuevo paradigma colaborativo. 

Aplicaciones de chat, por ejemplo, estimulan la chispa productiva entre los miembros de un equipo y agilizan la toma de decisiones. Asimismo, evitan la repetición de tareas. 

Las soluciones que permiten capturar y procesar datos desde diversas áreas de la compañía, desde diferentes dispositivos y en cualquier lugar y horario empoderan a todos quienes tienen acceso a esa información. Si la misma tiene que ver con logística o inventario, habilita a los empleados para darles a los clientes la respuesta correcta en el tiempo correcto. Esto, aunado a la posibilidad de compartir calendarios y armar comunidades entre los usuarios de distintos departamentos, incrementa las vías de cooperación. 

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En el ámbito de las industrias creativas, por su parte, se puede hablar de co-creación. Especies de cadáveres exquisitos se producen a diario en el seno de una interface que admite la participación de numerosas personas. Para ello se sirven del crowdfunding (proyectos) o plataformas como Ableton Live (producción musical), por mencionar algunas. 

Las excusas por no tener un producto a tiempo cada vez son menores y frases como “edítalo que está en la nube” son más frecuentes. Las dificultades para transferir archivos en la actualidad son casi nulas. 

Resumidamente, las aplicaciones con capacidades de conectividad e integración permiten reducir el tiempo y la complejidad de vincular distintos ecosistemas informáticos; practicar la innovación; confluir diferentes canales; compartir procesos dentro y fuera de la empresa, y garantizar la integridad de los datos. En su conjunto, esto forma colaboradores más inteligentes y hace que aumente la eficiencia y la competitividad

La organización que pretenda modernizarse o subirse a la ola de la transformación digital no puede tener éxito en su proceso si no tiene en cuenta herramientas colaborativas. No se trata de soluciones a las que se le podrá acceder en el futuro; estos instrumentos están ya al alcance de la compañía y le están permitiendo a muchas mejorar sus resultados.