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Las organizaciones cada vez necesitan más información en menos tiempo –para ayer–, lo que demanda no solo un departamento de finanzas actualizado al respecto del equipamiento tecnológico, sino una verdadera transformación digital que reoriente las acciones de la compañía de cara a un crecimiento exponencial.

Frente a los planteamientos del entorno digital, Finanzas como área funcional de la empresa sufre una presión importante. Dado que de ese departamento se desprenden orientaciones vitales relativas a la inversión y financiamiento de la organización, la gestión debe fundamentarse en decisiones bien informadas, factibles de tomar gracias a las herramientas que la informática ha puesto sobre la mesa y al liderazgo de quienes comprenden que, en plena revolución 4.0, la infraestructura de comunicaciones y el procesamiento de datos son esenciales para la empresa que busca encabezar su sector.

El impacto de las tecnologías de información (TI) sobre la gestión económico financiera en la organización no tiene precedentes. Resulta clave para experimentar mejoras significativas en la compañía explorar las funcionalidades que los sistemas de información integrados presentan. Estos proponen una plataforma única de crecimiento empresarial capaz de vincular datos e información de áreas diversas como Ventas, departamento por el que, por ejemplo, Finanzas ya no debe esperar si desea realizar un reporte sobre ingresos.

Los aspectos que en Finanzas son enriquecidos con la digitalización y la implantación de soluciones como ERP son varios. En esencia, se identifican cinco.

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Facturación

El empleo de determinados instrumentos permite automatizar procesos, lo que ayuda a optimizar tiempos y recursos. Los colaboradores suelen aumentar la eficiencia; los errores de factor humano, disminuir.

Tesorería

Con la solución adecuada, las empresas pueden controlar de forma exhaustiva los gastos e ingresos: impacto en tesorería (rentabilidad, liquidez, riesgo); también realizar análisis de riesgo y análisis predictivo.

Contabilidad

La automatización de procesos permite llevar la contabilidad financiera (generación de estados contables) y la contabilidad de costos (asociados a los procesos) de manera más ágil.

Regulación

La automatización igualmente otorga mayor control en términos de cumplimiento regulatorio y de administración de riesgos. La posibilidad de integrar datos de diferentes orígenes ayuda notablemente a estar siempre al día.

Planificación financiera

Las soluciones actuales facilitan realizar análisis inteligentes en función de la estrategia corporativa, basados estos en la situación actualizada de la empresa y los cambios del entorno económico y de los agentes.

Una vez que la compañía sube a la ola digital, la incidencia de la tecnología sobre las finanzas toca tanto lo operativo como lo estratégico. A esto vale sumarle la anticipación como factor sustancial que es facilitado por las TI.

Si bien el tema de la modernización, la digitalización y la transformación digital tiene rato sonando en el sector corporativo, no todas las organizaciones han cursado todos los procesos para ubicarse en la denominada era digital. Aquellas que ya lo han hecho seguramente se llevan la mayor cuota del mercado; las que no, se exponen a riesgos crecientes asociados con la competitividad.

 

 

Las tecnologías de información (TI) han transformado el modo del hombre para comunicarse y hacer negocios. En la organización, esta afirmación se puede constatar con facilidad al comparar el alcance de los dispositivos electrónicos empleados hace una década con los utilizados en la actualidad. Lo mismo ocurre con las plataformas informáticas creadas para operar en las diversas áreas de la compañía. Si a este hecho se le suma el modelo de computación en la nube, se hace más que evidente que el ser humano vive una permanente metamorfosis en la manera de relacionarse y trabajar, por lo que numerosas empresas ya formulan su estrategia empresarial considerando las TI como un aspecto medular del negocio.

La forma en que se invierte el presupuesto de TI devela los esquemas financieros en la empresa. Por lo general, la mayor parte del capital se dirige a operaciones y procesos transaccionales. El desembolso destinado a tecnología e innovación suele ser mucho menor. Probablemente, porque muchos ejecutivos todavía no comprenden el beneficio que pueden generar las TI sobre el negocio mismo y porque de la asignación del presupuesto emerge como problema la incertidumbre del retorno de la inversión.

Cuando una compañía no cuenta con la asesoría adecuada o, peor aún, desconoce el negocio, abordar proyectos tecnológicos ambiciosos puede resultar en pérdidas económicas importantes. En buena medida, esto es dado porque las metas establecidas no son factibles o no se realizan las evaluaciones debidas. Algo es claro: invertir grandes sumas para la implantación de sistemas no garantiza el éxito de la planeación.

El escenario anterior revela la urgencia de alinear los esfuerzos sobre tecnología con los objetivos de negocio. Se trata de una labor minuciosa que no debe ser tomada a la ligera. Para lograrlo, primeramente se debe conocer en qué nivel de la escala de madurez de las TI se encuentra la compañía. Esto implica una revisión de los servicios, procesos y controles. Adicionalmente, se debe identificar el estado del área y sus prioridades. Luego definir planes que optimicen las operaciones a distintos plazos.

Los directivos de una empresa que busca redefinir la manera de ejecutar el presupuesto en tecnología deben cambiar su enfoque sobre la función que las TI ejercen sobre el negocio. Deben posar la mirada más fijamente sobre el departamento de sistemas, establecer un diálogo enfocado en la innovación y abrirse genuinamente a la transformación digital.

Por su parte, los profesionales de la informática no deben conformarse con mantener el motor andando; deben establecer un vínculo entre otros sectores como producción, mercadeo y ventas para estudiar las necesidades y encarar nuevos proyectos que generen valor sobre el negocio desde la perspectiva tecnológica.

Ya sea que se busque mejorar el rendimiento de la fuerza de ventas y abrir nuevos canales de comunicación, por medio de soluciones ideadas para la gestión de relaciones con los clientes (CRM), o se desee mejorar el control de inventarios y el flujo de mercancía, a través de soluciones para la planeación de recursos empresariales (ERP), el desafío para la organización está en lograr un trabajo integrado entre sistemas y el resto de los sectores, y no dejar pasar por alto las oportunidades de aplicar las novedades que puedan favorecer los objetivos corporativos.

 

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Disponer de una bola de cristal mágica debe ser, por mucho, la fantasía más frecuente entre quienes ejercen la toma de decisiones en una organización. Si un ejecutivo pudiese ver el futuro, con seguridad tomaría medidas más eficientes para alcanzar los objetivos empresariales, pero, dejando de lado la pitonisa de feria, ¿con qué instrumentos puede contar un gerente para diseñar las estrategias que llevarán a la empresa a obtener su cuota del mercado cubrir las necesidades de los clientes más exigentes? Una combinación de aplicaciones de tecnologías de información (TI) tiene la respuesta.  

Desde hace varias décadas los sistemas de gestión empresarial vienen perfeccionándose para hacer más fácil la vida de las personas en una compañía. La capacidad de transformar datos en información y la información en conocimiento convierten las soluciones CRM (Customer Relationship Management), ERP (Enterprise Resource Planning) y BI (Business Intelligence) en un factor imprescindible para la sobrevivencia de la organización.  

Procesos optimizados 

La implantación del ERP adecuado propicia una gestión óptima en los diferentes sectores de la compañíaUn sistema de este tipo provee información centralizada en tiempo real, lo que elimina barreras entre departamentos y habilita a ejecutivos para la definición de las pautas a seguir; automatiza operaciones y enlaza acciones entre diferentes áreasprovee informes; permite hacer predicciones de la demanda; disminuye la tasa de errores de factor humano; admite administrar desde los recursos humanos hasta los almacenes y mejora el servicio al cliente al proporcionar información precisa sobre órdenes. ERP simplifica procesos y sistemas redundantes, lo que conlleva a reducir los costos de la empresa. 

Mejores relaciones con los clientes 

CRM ayuda a generar experiencias más ricas con los clientes. Con su aprovechamiento cabal es posible tener una fuerza de ventas más facultada y productiva; establecer comunicación con los seguidores de la marca en los diferentes puntos de venta, así como integrar la planificación, presupuesto y seguimiento de las campañas de marketing. El alcance que tienen determinados CRM hace que sea viable gestionar las redes sociales corporativas desde cualquier dispositivo y lugar. Al ser una solución enfocada 100% en el cliente facilita acciones de fidelización. Por excelencia, esta es la herramienta que permite escuchar mejor al usuario para lograr su satisfacción, convertir leads en clientes explorar nuevos mercados. 

El complemento inteligente 

BI se nutre de los datos que extrae y analiza de sistemas transaccionales u operacionales para generar la información estructurada que dará a la empresa una visión 360 del negocio y fundamentará su toma de decisiones. BI reúne, depura y transforma datos de operaciones diarias en el conocimiento que permitirá obtener una ventaja competitiva. Esta solución hace directivos más capacitados; convierte un escenario de incertidumbre y riesgo en un ambiente de certeza y ayuda a aprovechar las oportunidades del entorno. La flexibilidad de las plataformas actuales y su carácter visual hacen que su manejo sea tan sencillo como dinámico 

Visto así, la combinación de CRM, ERP y BI es lo más parecido a un oráculo que un ejecutivo puede tener a disposición, es un apoyo clave para el nivel estratégico de la organización. Omitir la integración de estos elementos es darle la espalda al crecimiento, puede significar tanto caminar con los ojos vendados como arar en el mar.

Una tecnología obsoleta puede generar pérdidas enormes en las empresas. La postura de cambiar la infraestructura tecnológica cuando los equipoo sistemas lo único que presentason fallas no favorece para nada el ahorro. Por el contrario, expone a la organización a sucumbir ante un mercado sumamente dinámico y signado por la innovación. Pero, asumir una renovación tecnológica no es sencillo, sobre todo cuando el mundo vive una nueva revolución industrial y términos como transformación digital y nube copan los escenarios corporativos. 

Cuando los directores de una compañía estudian qué soluciones podrían renovar su modelo operativo de TI para favorecer el negocio, emergen diversas interrogantes. La respuesta de algunas llega a influir ponderadamente la toma de decisiones. 

1. ¿mo se beneficia mi empresa con la nube? 

La nube es un motor importante de la transformación digital. Las soluciones alojadas en ella tienen la habilidad de ser ampliadas o reducidas con facilidad y según el ritmo de crecimiento de la organización. Los servicios se adquieren en función de la cantidad de usuarios o funcionalidades. No requiere una infraestructura similar a la requerida por los servicios on premise, lo que beneficia el ahorroAdicionalmente, la modalidad de contratación bajo demanda libera a la empresa de afrontar costos fijos y licencias perpetuas. También permite mitigar riesgos porque es el proveedor de servicios quien asume la responsabilidad de actualizar la plataforma. Estas cualidades, aunadas a la facilidad de uso, rápida implantación y flexibilidad terminan de cerrar la idea de la nube como opción para la organización que busca aumentar la agilidad. 

2. ¿Está la compañía preparada para el cambio? 

La espera puede ser fatal. El costo real de la inactividad puede superar al costo por actuar al respecto. Con frecuencia, las interrogantes frente a la renovación de la tecnología retrasan las decisiones y desenmarañan cuestiones adicionales que van desde el modelo de inversión hasta la calidad de los datos. De cualquier forma, se precisa repasar las estrategias de negocio; conocer el nivel de madurez en TI, y formular una estrategia que alinee las tecnologías con el negocio. De esta manera es más fácil implementar sistemas que realmente aporten valor. Por otro lado, al momento de pensar en la preparación de la empresa, es indispensable considerar a los colaboradores y los procesos que estos deben atravesar, puesto que sin las personas no puede haber transformación. 

 3. ¿Cómo preservar la infraestructura en TI en función del negocio? 

Ya sea que la compañía busque sistemas modernos para la planeación de los recursos empresariales (ERP), para la gestión de las relaciones con los clientes (CRM) o para la inteligencia de negocios (BI), un aspecto clave para preservar la infraestructura está en las capacidades de integración y flexibilidad. Son los sistemas que tienen la habilidad de trabajar con múltiples lenguajes, con fuentes de diferentes orígenes y crecer o adaptarse sin perder la calidad (escalabilidad) los que facilitan que la empresa preserve la infraestructura que sustenta la actividad comercial y permite responder con mayor agilidad a las exigencias del mercado. Tales características son propias de las soluciones desarrolladas por firmas de clase mundial. En este sentido, lo sugerido es contar con soluciones de corporaciones de larga data en materia de investigación y desarrollo de software. 

Decidir en qué y cómo invertir puede resultar inquietante. De cualquier modo, contar con la asesoría adecuada ablanda el camino para la organización. 

La adopción de tecnologías de información en la industria del combustible es clave para la transformación digital que el sector exige en esta era. La forma en que los sistemas de gestión y la analítica favorece a la empresa gasolinera representa una oportunidad valiosa para aumentar su eficiencia y mejorar sustancialmente el negocio.

Cuando se emplean las tecnologías adecuadas, lo relacionado con cada fase de la distribución secundaria de combustible (transporte, almacenamiento, distribución y expendio) logra ser gestionado con los menores riesgos posibles. Igualmente, se reúnen los datos e información necesarios para transformar aquellas cuestiones de la industria que requieren ser optimizadas, de allí la importancia de realizar las inversiones en la dirección correcta y de la mano líderes tecnológicos que conozcan el sector.

Las aplicaciones informáticas que mejores ventajas y beneficios brindan a la empresa gasolinera transitan por cuatro aspectos relevantes por su impacto en la rentabilidad.

1.- Anticipación de la demanda

La incorporación de la inteligencia artificial al ecosistema gasolinero permite a los proveedores anticipar la demanda en tiempo real en los distintos entornos donde opera la compañía. De este modo, se puede ajustar el abasto en cada estación con antelación (días, semanas y hasta meses). Asimismo, orientar la toma de decisiones empresariales o guiar políticas en la materia.

2.- Gestión de precios

El precio es un claro indicador de la estrategia competitiva. En el mundo del combustible suele ser afectado por diversas variables; no obstante, las gasolineras que gracias a las tecnologías aumentan la eficiencia encuentran oportunidades para disminuir los costos operativos asociados a la logística, por lo tanto, traducir esto a políticas de precios atractivas para los clientes.

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3.- Detección de fugas

Uno de los mayores dolores de cabeza de la empresa gasolinera en México está relacionado con la pérdida de combustible. A partir de sistemas apoyados en sensores, el internet de las cosas y la inteligencia artificial es posible prevenir mermas en el proceso de distribución y detectar fugas producto del robo. Otro beneficio vinculado a este punto es la posibilidad de trabajar con mantenimiento predictivo.

4.- Control centralizado

La tecnología de clase mundial otorga el poder de vincular y controlar los diferentes componentes del negocio gasolinero. Así, es viable darle una gestión optima a la cadena de suministro que implique, entre otras posibilidades, monitorear los surtidores administrados desde el mismo punto de venta; conocer las transacciones en tiempo real; acceder a las herramientas de fijación de precios y trabajar con datos integrados.

La posibilidad de trabajar con datos ha desbloqueado oportunidades increíbles para el sector. La tendencia apunta a una incorporación más fuerte de la inteligencia artificial y la aplicación del aprendizaje automático; el objetivo es evidente: maximizar la rentabilidad de la empresa y fortalecer el posicionamiento de quienes buscan el liderazgo del mercado.

Dynamics 365 para gasolineras

Dynamics 365 propone una solución integral de software para estaciones de servicio: DynCloud Gas. La aplicación unifica en una misma plataforma las funcionalidades de los sistemas ERP y CRM. De igual manera, permite aplicar inteligencia a los procesos en función del mejoramiento del negocio.

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La diversidad de habilitadores digitales que existe en la actualidad ha permitido, entre muchas otras cosas, una relación ciudadano-gobierno más cercana y transparente. El modo en que las tecnologías de información (TI) ha transformado a las personas y las organizaciones no tiene precedente. Ejemplo de ello es que hoy pobladores remotos pueden acceder desde un dispositivo móvil conectado a información relativa a las contrataciones públicas de su localidad, lo que impulsa la participación ciudadana como pieza fundamental del sistema democrático y el proceso de construcción del país.

Administración cercana y eficiente

El uso bastante extendido de teléfonos inteligentes y el resto de dispositivos electrónicos como computadoras y tablets, así como la habilitación de múltiples canales por parte del sector público, han facilitado considerablemente la vida tanto para los habitantes de un territorio como para el gobierno responsable de atender enormes cantidades de trámites y solicitudes.

En el ámbito de la administración pública, la posibilidad de contar con bases de datos centralizadas disponibles en cualquier momento y generar expedientes de forma digital permite agilizar los procesos de manera importante. Con el empleo de soluciones informáticas adecuadas, es posible optimizar y estandarizar procesos; acortar los tiempos de respuesta a solicitudes, y ser repositorios de grandes cantidades de información, considerada esta un activo vital para la institución. Así, la adopción de tecnologías debe apuntar no solo a la resolución de trámites o la atención ciudadana, sino también a una explotación de los datos en función del diseño de políticas cada vez más eficientes destinadas a mejorar la vida de las personas y su entorno.

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Gobierno abierto y transparencia

La transparencia como elemento de la democracia que facilita el acceso a la información es uno de los temas que cobra mayor relevancia frente al enfoque de gobierno abierto. Por este motivo, cualquier administración pública que busque perfeccionarse en esta doctrina, debe tomar en cuenta la habilidad/flexibilidad de los sistemas de información disponibles para adaptarse a las políticas emergentes.

Llegar a ser un referente en este tema implica una práctica sistematizada de la innovación. La naturaleza inclusiva y complementaria de las TI, de igual manera su capacidad de masificación, las configuran a estas como aliadas de la administración pública.

El abordaje de las TI para impulsar la participación ciudadana y crear un ecosistema más justo debe realizarse en todos los niveles de gobierno. Puesto que no todos los territorios tienen el mismo acceso a las tecnologías, partiendo del internet como habilitador esencial, y la infraestructura que demanda la denominada ciudad inteligente, un reto significativo yace en revertir esta situación.

Lograr la horizontabilidad de las relaciones sociales, la absorción de opiniones distintas y habilitar vehículos para que los distintos actores involucrados en el concepto nación participen de forma activa en la construcción del país son pautas a seguir por parte de todo gobierno que se considere al servicio de su pueblo. Por lo tanto, y dado el potencial extraordinario de las TI, el empleo de estas también debe considerarse como parte primordial del proyecto.

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Algo es claro, el clouding es una tendencia irreversible y las empresas que han asumido verdaderamente la transformación digital, si no tienen la disposición de acuñarse a esta realidad, difícilmente podrán adecuarse a los constantes cambios de un entorno cuya pauta es marcada, en buena medida, por la tecnología.

En pocas palabras, Azure es el servicio en la nube de Microsoft. Se trata de una plataforma general que ofrece diferentes servicios para aplicaciones que van desde servicios que alojan aplicaciones en alguno de los centros de procesamiento de datos de Microsoft para ser ejecutados sobre su infraestructura cloud computing, hasta servicios de comunicación segura y federación entre aplicaciones o identidades.

Las herramientas integradas, las plantillas precompiladas y los servicios administrados facilitan notablemente la compilación y administración de las aplicaciones empresariales. Bien sea en un entorno web, móvil o del Internet de las Cosas (IoT), la rapidez de las acciones en Azure  garantiza el acceso a información fiel de manera oportuna, lo que agiliza la toma de decisiones en la organización. Al proveer de una plataforma híbrida, abierta y escalable –principales características de Azure-, la solución se constituye como la opción más acertada para las empresas que desean contar con un servicio en la nube de clase mundial.

Híbrida

Azure permite trabajar desde sistemas privados como servidores, data center y contenedores hasta una cloud abierta. Algunos proveedores de servicios en la nube instan a escoger entre un centro de datos del cliente y la nube. No es el caso en Azure, que se integra cómodamente con su entorno TI actual por medio de una enorme y segura red de conexiones privadas, cifrado de datos, soluciones de base de datos y almacenamiento híbridos. De esta forma, los activos se mantienen justo donde deben estar cuando se necesitan.

Abierta

Cuando decimos que Azure es abierto, nos referimos a que permite utilizar cualquier tipo de lenguaje de desarrollo así como trabajar sobre cualquier plataforma o sistema operativo. Azure, al soportar la mayor cantidad de estándares del mundo, permite interoperar entre cualquier tipo de tecnología, ya sea que la organización ejecute contenedores Linux con integración Docker o compile aplicaciones con JavaScript o PHP para dispositivos iOS, Android o Windows.

Hiperescalable

La plataforma tiene la habilidad de hiperescalar según las necesidades detectadas. Si se está trabajando en WordPress y alguna plataforma de e-commerce, Azure va a escalar de forma automática en alguna temporada o evento específico; utilizará los recursos que necesita sin la necesidad de provisionar de máquinas con antelación o pagar por adelantado. Los servicios de Azure de pago por uso se pueden escalar o reducir con rapidez para adecuarse a la demanda, únicamente se paga por lo que utiliza.

Desde pequeños proyectos de desarrollo hasta grandes lanzamientos internacionales, Azure está ideado para controlar cualquier carga de trabajo. Con respecto a la seguridad, Microsoft ha asumido un compromiso real en el sector de proteger los datos y la privacidad de miles de empresas. Es la primera corporación en adoptar ISO 27018, primer código de conducta internacional para la privacidad en la nube y, por dos años consecutivo, el único proveedor situado como líder en los cuadrantes mágicos de Gartner de Infraestructura en la nube como servicio, Plataforma de aplicaciones como servicio y Servicios de almacenamiento en la nube. También creó Azure Government, versión independiente de Azure diseñada para cumplir las rigurosas exigencias de cumplimiento de las agencias públicas de Estados Unidos.

Cuando llega el momento en la organización de escoger por primera vez -o cambiar- una consultora en tecnologías de la información (TI), son muchos los aspectos que deben ser considerados sobre ese aliado que acompañará a la empresa en la transformación digital: años de experiencia, cantidad de implantaciones exitosas realizadas, especialización técnica, conocimiento de la industria, certificaciones, metodología, confianza generada, etc. Dentro de este compendio de factores el soporte técnico debe figurar con un porcentaje de relevancia considerablemente alto, puesto que esta asistencia es la que permite a los usuarios resolver con mayor o menor rapidez los problemas suscitados con las aplicaciones informáticas empleadas.

Bien sea que el negocio opere con soluciones para la planificación de recursos empresariales (ERP), la gestión de relaciones con los clientes (CRM), inteligencia de negocios (BI) o alguna suite que las integre todas, el servicio de soporte tiene la cualidad de incidir definitivamente sobre el nivel de satisfacción del usuario del sistema. Al poder solventar dificultades técnicas con celeridad, el colaborador de la compañía encuentra en soporte un apoyo esencial que lo respalda en su trabajo y ayuda con su rendimiento. Cuando las necesidades no logran ser cubiertas, la afectación es tanto para el cliente como para la consultora.

Existen distintos niveles de soporte técnico. El nivel de soporte inicial está asociado con las incidencias básicas del cliente; es sinónimo de soporte de primera línea o front-end. Puede implicar, por ejemplo, la resolución de usuario y contraseña, la verificación de configuración apropiada o la reinstalación de software.

Cuando la dificultad amerita áreas del conocimiento más especializadas se llega al segundo nivel de soporte o help-desk, que puede comprender configuraciones de redes inalámbricas o cableadas en grupos de trabajo.

El tercer nivel de soporte también es denominado back-end y denota métodos de solución a nivel experto y análisis avanzado.

El cuarto nivel, por su parte, a menudo constituye un punto de escalada más allá de la organización. Puede representar investigación y desarrollo e involucrar conocimientos a nivel del fabricante del producto.

En cualquiera de los casos, la atención oportuna es primordial. Para ello, la misma tecnología se sirve en la actualidad de una variedad de medios que permiten el contacto veloz. Al momento de estudiar qué diferencia a una consultora de otra, es primario saber si ofrecen un servicio de soporte telefónico, remoto y en sitio para casos de mayor complejidad. Igualmente, si la asistencia es 24/7.

Un equipo de soporte técnico debe resolver complicaciones con agilidad, cordialidad, respeto y claridad. De ser posible, debe anticiparse a las incidencias y ofrecer un servicio basado en la optimización. Conviene en esta área la aplicación de encuestas para evaluar el grado de satisfacción del cliente, el desempeño técnico, conocer los puntos de perfeccionamiento y detectar necesidades emergentes. De esta manera, la mejora será continua y tanto la empresa que contrata como la consultora podrán forjar una relación duradera basada en la confianza y la seguridad.

La consultoría en tecnologías de información (TI) resulta esencial para las empresas cuyos procesos se apoyan en herramientas informáticas, es decir, para prácticamente todas las organizaciones de los sectores manufactura, distribución, retail, finanzas, gobierno y educación.

Para una organización, escoger la empresa consultora que la guiará y acompañará en el proceso de adopción de tecnologías o de la transformación digital es una tarea delicada que no debe ser tomada a la ligera. Encontrar al consultor idóneo puede tomar cierto tiempo, y ante los recursos que suelen estar en juego, como tiempo y dinero, lo más adecuado es no apresurarse y hacer una revisión del negocio; estudiar sus requerimientos, y evaluar los beneficios de cada opción, así como sus ventajas competitivas.

Para agilizar la toma de decisiones y finalmente seleccionar la empresa consultora apropiada -aquella que más que un proveedor sea un aliado de negocios-, se ha identificado una serie de aspectos clave a considerar:

  1. Años de experiencia. Un consultor con varios años en el mercado, seguramente cuente con una mayor capacidad para atender las necesidades y resolver oportunamente los problemas en cada fase del proyecto de implantación.
  2. Implantaciones exitosas. Cuenta tanto la calidad como la cantidad. El número de implantaciones exitosas es un indicador del nivel de excelencia de los servicios ofrecidos por la consultora.
  3. Especialización técnica. Conocer hondamente una materia empodera al proveedor para brindar la solución que mejor se ajusta a los requerimientos de la empresa que solicita el servicio. La preparación debe ser permanente.
  4. Certificaciones. Son el respaldo del saber e indican la sensatez con que son asumidos los proyectos en la organización. Generan credibilidad y confianza.
  5. Conocimiento de la industria. En un mercado dinámico, conocer el rubro o sector es vital para implementar la solución tecnológica más adecuada que ayudará a la compañía a afrontar los escenarios con seguridad.
  6. Habilidad comunicativa. Implica saber escuchar y aprovechar efectivamente la retroalimentación para cumplir tanto con los objetivos de la implantación como para establecer relaciones duraderas con el cliente.
  7. Metodología probada. Implica la elaboración de un plan detallado. Debe contemplar fases ya ensayadas de diagnóstico, análisis, diseño, construcción, implantación y operación de la solución.
  8. Habilidad para resolver problemas. La perspicacia ganada con los años de experiencia, las implantaciones exitosas, el nivel de especialización y la metodología probada forman un equipo consultor capaz de realizar adecuaciones y solucionar imprevistos con agilidad.
  9. Confianza. Generada en gran medida a partir de los años de experiencia y certificaciones de la consultora. Igualmente, por la empatía y el interés en el negocio manifestados por el proveedor.
  10. Soporte. Contar en todo momento con asistencia técnica y soporte vía telefónica, remota o en sitio hará que la empresa que adopta las tecnologías mantenga sus plataformas a tono para agilizar sus operaciones y ofrecer a sus clientes experiencias memorables.
  11. Responsabilidad financiera, normativa y social. Una empresa de primer nivel puede distinguirse por la manera en que aborda estos aspectos, indicadores de su seriedad y compromiso.

Una empresa que cumpla con estas pautas seguramente brindará un acompañamiento que propiciará el aprovechamiento cabal de la inversión en ERP, CRM o BI.

¿Tenemos en stock suficientes consolas de videojuegos para satisfacer la demanda del próximo Día del Niño? ¿Cuál sucursal espera vender más unidades de estos aparatos? ¿Cuál será la marca que tendrá mayor salida? Estas son solo algunas inquietudes que pueden responderse con el apoyo de la solución de inteligencia de negocios (BI) adecuada.

La información es un recurso vital para la organización: fundamenta la toma de decisiones y ayuda a adecuarse con agilidad a las exigencias del entorno. Es el faro que posibilita a la empresa surcar los mares con seguridad.

Ahora bien, la información no surge por arte de magia. Las tecnologías de información (TI) han desarrollado un conjunto de aplicaciones y metodologías que permite reunir, depurar y transformar datos en información estructurada, información que admite ser explotada de manera directa o analizada para ser convertida en conocimiento. A esta creación de la informática se le conoce como BI, y es la piedra angular de las compañías que generan enormes cantidades de datos e información y desean adelantarse a los escenarios.

Por lo general, los datos que alimentan un sistema BI provienen de sistemas transaccionales u operacionales como CRM (sistema de gestión de relaciones con los clientes) y ERP (planificación de recursos empresariales). No obstante, el primero se diferencia de los dos siguientes porque está concebido especialmente para preguntar y divulgar información.

BI permite saber qué ocurre en el negocio, las razones por las cuales ocurre o cómo impactaría sobre la compañía determinada decisión. Posibilita ver el pasado, presente y futuro de la organización. La capacidad de la plataforma para predecir qué pasará en el negocio es, sin duda, su ventaja diferencial más importante.

Cómo podemos ajustar la política de precios; qué debemos esperar de la próxima edición del Buen Fin; qué temporada repunta más la venta del principal producto de la firma, o qué lo hace a este ser el bien más rentable son otras dudas posibles de ser abordadas con la implantación de BI. Pero ¿este tipo de solución solo tiene la capacidad de responder preguntas de índole comercial?

Otras áreas de la empresa logran verse de igual forma beneficiadas con la inteligencia de negocios. Conocer la respuesta de cómo mejorar la colaboración entre todos los integrantes de la cadena de suministro, o bien estimar cuánto tiempo durará un nuevo colaborador en determinado puesto son incertidumbres que obedecen al ámbito de la operatividad y de la gestión de capital humano, respectivamente. Ambas son posibles de conjeturar con BI.

Por otro lado, el sector de los servicios, por ejemplo, también puede verse beneficiado con la inteligencia de negocios que, en el medio hospitalario, por citar un caso, posibilita conocer las probabilidades de reincidencia de un paciente o la proyección de asignaciones de trasplantes.

El alcance de la aplicación de la inteligencia de negocios en una industria es difícil de calcular. Las TI avanzan a un ritmo acelerado y se esfuerzan cada día más en lograr integraciones más fecundas entre diversas plataformas y lenguajes. Dejar las especulaciones a un lado y afrontar la realidad con el soporte debido permitirá a la organización cambiar la óptica para alcanzar los objetivos con mayor rapidez.