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La colaboración en la era digital

“El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia ganan campeonatos”, Michael Jordan. 

Desde siempre, la colaboración en la era digital  ha sido clave para el éxito de las organizaciones. Si en plena era digital a esto le aplicamos tecnologías de información, encontraremos un concepto de participación signado por la conectividad. 

En el entorno empresarial, la informática ha otorgado enormes beneficios. Ha habilitado mecanismos que hace algunos años solo eran asunto de la ciencia ficción y creado incontables oportunidades para los negocios. Entre esas cualidades presentadas por las tecnologías, se destacan la colaboración en la era digital y la conectividad de las aplicaciones como aquellas que mejor facilitan la colaboración y el trabajo en equipo. 

De trabajadores informados a trabajadores conectados 

Antiguamente, las dinámicas en la organización eran más lentas y para darle resolución a un tema había que esperar días que ahora sería inconcebible perder. Por lo regular, las limitaciones yacían en la tecnología empleada. Sin embargo, ya podemos afirmar, en buena medida por la nube y la banda ancha, que se ha impulsado un nuevo paradigma colaborativo. 

Aplicaciones de chat, por ejemplo, estimulan la chispa productiva entre los miembros de un equipo y agilizan la toma de decisiones. Asimismo, evitan la repetición de tareas. 

Las soluciones que permiten capturar y procesar datos desde diversas áreas de la compañía, desde diferentes dispositivos y en cualquier lugar y horario empoderan a todos quienes tienen acceso a esa información. Si la misma tiene que ver con logística o inventario, habilita a los empleados para darles a los clientes la respuesta correcta en el tiempo correcto. Esto, aunado a la posibilidad de compartir calendarios y armar comunidades entre los usuarios de distintos departamentos, incrementa las vías de cooperación. 

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En el ámbito de las industrias creativas, por su parte, se puede hablar de co-creación. Especies de cadáveres exquisitos se producen a diario en el seno de una interface que admite la participación de numerosas personas. Para ello se sirven del crowdfunding (proyectos) o plataformas como Ableton Live (producción musical), por mencionar algunas. 

Las excusas por no tener un producto a tiempo cada vez son menores y frases como “edítalo que está en la nube” son más frecuentes. Las dificultades para transferir archivos en la actualidad son casi nulas. 

Resumidamente, las aplicaciones con capacidades de conectividad e integración permiten reducir el tiempo y la complejidad de vincular distintos ecosistemas informáticos; practicar la innovación; confluir diferentes canales; compartir procesos dentro y fuera de la empresa, y garantizar la integridad de los datos. En su conjunto, esto forma colaboradores más inteligentes y hace que aumente la eficiencia y la competitividad

La organización que pretenda modernizarse o subirse a la ola de la transformación digital no puede tener éxito en su proceso si no tiene en cuenta herramientas colaborativas. No se trata de soluciones a las que se le podrá acceder en el futuro; estos instrumentos están ya al alcance de la compañía y le están permitiendo a muchas mejorar sus resultados. 

Cinco preguntas y respuestas para entender la ciberseguridad

Ser competitivos hoy demanda el empleo de diversas tecnologías capaces de beneficiar a la organización en términos de productividad. Sin embargo, esto viene acompañado de un gran reto para ella: la ciberseguridad o seguridad informática, cuestión que, al tocar la información como uno de los activos más importantes de la compañía, debe ser atendida en toda empresa que se considere hiperconectada. Para comprender mejor en qué consiste esta disciplina se responden cinco interrogantes asociadas.

¿Qué es la ciberseguridad?

Es tanto la práctica como el área de la informática enfocada en la protección de la infraestructura computacional y todo lo relacionado con esta, en especial, con la información que es contenida en una computadora o se halla circulante a través de las redes. Busca establecer normas que minimicen los riesgos de la información y la infraestructura informática. Esto implica horarios de uso, restricciones de acceso a ciertos lugares, autorizaciones, perfiles de usuario, protocolos, planes de emergencia y todo lo necesario para permitir un nivel de seguridad informática adecuado. 

¿Qué elementos comprende? 

Envuelve software (archivos, bases de datos, metadatos), hardware (equipos físicos) y redes de computadoras. Igualmente, todo lo que la empresa califique como un riesgo si información determinada llega a manos de terceros. 

¿Ciberseguridad y seguridad de la información es lo mismo? 

No. La ciberseguridad se encarga del diseño de normas, procedimientos y técnicas para lograr un sistema de información seguro y confiable; se encarga de la seguridad en el medio informático, mientras que la información puede hallarse en diferentes medios o formas y no únicamente en medios informáticos, por lo que, cuando se habla de seguridad de la información, los planes deben darse en diversos planos. 

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¿Cómo ocurren las amenazas? 

Pueden suceder de manera diversa causadas por los usuarios, programas maliciosos (virus, troyano, malware), errores de programación, intrusos (crackers, hackers), siniestros (robo, incendio), personal técnico interno (espionaje, sabotaje), fallas electrónicas en general o catástrofes naturales (terremoto, rayos, inundación). 

¿Qué técnicas existen para asegurar el sistema? 

Los tipos de ataque y sistemas definen los medios de protección. No obstante, las medidas básicas se fundamentan en emplear técnicas de desarrollo que cumplan criterios de seguridad estandarizados; implantar medidas de seguridad físicas (sistemas anti incendios, vigilancia, controles de acceso); codificar la información en todos los trayectos; emplear contraseñas y certificados digitales; vigilar la red; instalar redes perimetrales de seguridad; emplear tecnologías repelentes (cortafuegos, antivirus); mantener actualizados los sistemas de información; hacer copias de seguridad, y controlar accesos (permisos). 

Un plan apropiado de ciberseguridad debe ayudar a mitigar impactos en el desempeño de los usuarios y de la compañía en general. Con el análisis de riesgo y la puesta en marcha de una política adecuada es posible sortear con éxito las adversidades y lograr el desarrollo de todas las áreas de la empresa en un entorno de seguridad. 

Factor humano y transición a la nube

El factor humano y transición a la nube en México han mostrado en los últimos años un crecimiento en pesos que afirma el cambio de paradigma tecnológico como un hecho irreversible. La estabilidad que muestra el mercado y las enormes oportunidades que trabajar en el entorno de la nube representa para la organización han hecho que aquellas empresas que todavía no han adoptado esta modalidad ya estén afinando las teclas para migrar en los próximos meses, lo que pone de relieve la necesidad de contar con la asesoría adecuada y un plan de transición que oriente las acciones y busque garantizar el retorno de la inversión.

Dados los requerimientos en términos económicos y la gestión del cambio que demanda la migración, la decisión de “subir” en la compañía no se da súbitamente ni forma parte de un acto impulsivo. Por lo general, se trata de una decisión tomada concienzudamente por un equipo relevante en la organización, cuya visión de negocio contempla la flexibilidad que se debe tener frente a los cambios del entorno.

Antes de comenzar el cambio, conviene tener claro que la empresa sufrirá un giro importante que puede aumentar su competitividad. Hablamos tanto de tecnología como de personas, puesto que son estas quienes emplean las herramientas informáticas y es mediante sus competencias digitales que se logra explotar de lleno la nube para beneficiar el negocio.

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Una vez que es comprendido el hito que viene, se debe abordar una metodología que mitigue riesgos y aumente las probabilidades de éxito de la inversión, lo que a grandes rasgos implica:

  1. Identificar las aplicaciones empleadas hasta el momento y catalogar su importancia en función de las necesidades de negocio.
  2. Definir el criterio para migrar y determinar si se requiere construir nuevamente la arquitectura de las aplicaciones en la nube.
  3. Adecuar la plataforma en función de las necesidades.
  4. Implementar el sistema y hacer pruebas integrales y unitarias hasta que la operatividad sea un hecho.

Lo anterior debe ocurrir a la vez que se lleva a cabo un plan para la gestión del cambio y se promueve una cultura digital y un ejercicio de la innovación que aseguren la adopción de las tecnologías desde la perspectiva humana.

Hay mucho del concepto de ecología de la información en este tipo de cambio. Aunque todo gire alrededor de la tecnología, también se trata mucho de las personas, por lo que, más allá del proveedor a contratar y el alcance de las aplicaciones, la inversión en capacidades resulta de igual forma vital.

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GCG fomenta el uso de CRM en la nube para empresas visionarias

El propósito es optimizar los recursos actuales y realizar mejores inversiones.

Hablar de cómputo en la nube es más que una tendencia, es una realidad que implica un concepto que nos ayuda a aprender, a decidir y actuar, de acuerdo con especialistas en tecnología, la nube mejora nuestras interacciones sociales y profesionales, provee de grandes oportunidades y un futuro de crecimiento de los negocios.

En este sentido, GCG se ha mantenido actualizado como una firma consultora especializada en tecnologías de la información, y ofrece a sus clientes actuales y potenciales una serie de servicios que incluyen desde la asesoría hasta la implantación de sistemas para pequeñas, medias y grandes empresas. “Estamos al tanto de las necesidades de las empresas y de los desarrollos tecnológicos imperantes, estamos seguros de que la nube es una excelente opción para que las compañías optimice sus recursos y aprovechen los beneficios que brindan modelos computacionales de esa naturaleza”, explicó Javier Galindo, Director Comercial de GCG.

Sistemas Basados en la Nube

Esta empresa consultora ha ampliado su gama de servicios para ofrecer consultoría en la implantación de sistemas CRM en l nube, para llevar a todo tipo de empresas (sin importar giro y tamaño), las ventajas de esta modalidad cuyas características incluyen la alta rentabilidad y accesibilidad. ¨CRM en la nube representa una opción muy costeable, ya que se maneja una renta mensual por puesto de trabajo que requiera su ingreso al sistema, y la consultoría, en caso de necesitarse, se puede contratar desde un par de horas hasta las que llegue a necesitar la empresa según aumenten sus requerimientos y necesidades, sobre todo porque puede optimizar sus procesos de servicio y atención a clientes, ventas y mercadotecnia”.

Cabe destacar que el concepto de la nube no es reciente, pero lo que es nuevo es la transformación que está provocando en todos los aspectos de los negocios, de la vida diaria. “Hasta ahora, para muchas empresas hablar de CRM solía ser prohibitivo, precisamente por la infraestructura obtenida y por los costos inherentes; las Pymes no se podían permitir esa inversión, pero nuestros servicios bajo la modalidad de la nube se basan en el pago de una renta mensual por el uso de la aplicación, sin que el cliente tenga que adquirir licencias o hardware. Este pago les permite a nuestros clientes disponer no solo de la soluciones tecnológicas que mejor se adapten a sus necesidades, sino eliminar la infraestructura de servidores y de personal especializado en su administración” Explicó Bernardo de la Cabada, Director de GCG.

Tendencia Irreversible

“En GCG estamos preparados para ser protagonistas de esa tendencia y por eso contamos con consultores especializados en CRM quienes saben interpretar las necesidades de las empresas y ofrecerles la mejor solución, basándose en tecnología con Microsoft Dynamics 365 , que considera incluso el uso de redes sociales. Así, por ejemplo, si nos encontramos en Outlook con el correo de un cliente abierto, en la interfaz aparecería toda la información que tengamos almacenada de el, pero además se mostrara todo lo que el cliente dice en las redes sociales sin necesidad de acceder a ellas. Algo similar ocurre cuando estamos trabajando con un producto concreto, ya que aparecerá en la misma interfaz que es lo que buscan o necesitan los clientes actuales y potenciales”, Recalco Javier Galindo.

Este es un sistema modular que apoya diversas áreas de una compañía: Ventas, Marketing, Servicio al Cliente y Social, específicamente en conformar las relaciones con sus clientes y puede irse habilitando conforme la empresa lo vaya requiriendo.

En lo que corresponde a ventas, las solución que implanta la empresa tiene como propósito ampliar su mercado, ya que ofrece una visión completa de los datos de los clientes incluye herramientas que permiten a los profesionales en ventas obtener acceso en tiempo real a sus clientes potenciales, identificar oportunidades de ventas cruzadas, incremento de ventas, además de cerrar cuentas con más rapidez.

En el tema del servicio al cliente, así mismo. permite anticiparse y ofrecer una atención consistente a los consumidores, lo que al final redunda en una rentabilidad a largo plazo.

“El tercer módulo que corresponde al Marketing, permite segmentar las listas de clientes y prospectos para tener la facilidad de mandar campañas dirigidas y personalizadas, contando con el historial de estas y monitoreo de efectividad. Todo desde una interfaz web integrada con Outlook, lo cual habla de la facilidad de acceso y lo amigable del sistema”, Finalizó el directivo de GCG.